Esta es una parte de una reflexión escrita en la red “Minfulness” que me gustaría que conocierais porque me parece fundamental en nuestro día a día desarrollarla.

Os dejo una pequeña muestra:

¿Cuál es la actitud que adoptamos ante lo que nos ocurre? ¿Cuáles son las circunstancias definen nuestra actitud? ¿Podemos intencionalmente cultivar una actitud de gratitud? 

Sin duda, independiente de las circunstancias que vivamos, sean favorables o desfavorables, en cada momento tenemos la posibilidad de adoptar una actitud de gratitud y aprecio hacia aquello que nos está ocurriendo.
La gratitud implica una elección y un trabajo de estar atentos y abiertos hacia aquello que nos sucede, implica poner el foco en el momento presente y reconocer que en algún sentido lo que está ocurriendo tiene algo que aportarnos. 
Más allá de las circunstancias que estemos enfrentando, sean estas más o menos favorables, adoptamos una actitud que puede producirnos un mayor o menor bienestar.  Esto no quiere decir que todas las circunstancias den lo mismo o no importen, claro que son relevantes, y hay una enorme responsabilidad en ir desarrollando circunstancias más favorables y equitativas para todos. Sin embargo, es claro también que ni las más óptimas circunstancias contextuales o materiales garantizan el estar o sentirnos bien.

Podéis seguir leyéndola en: http://www.redmindfulness.org/636863