Para la relajación hay muchas técnicas y ninguna es mejor que la otra, solo se diferencian en que alguna será mejor para una practicante en función de sus características personales del momento que las otras.

Aunque también hay que considerar que no todas son aplicables para los mismos fines, es decir, cuando uno practica cualquier técnica de relajación es indiscutible que el fin es precisamente conseguir relajarse, pero no en todo momento las necesidades de relajación son las mismas.

Lo que sí es común a todas ellas, o al menos a la mayoría de las técnicas, es que trabajamos con la mente para darle indicaciones a través de ellas al cuerpo.

La ciencia aún no ha descifrado cuál es el proceso interno que se produce desde las indicaciones que uno realiza mentalmente a su cuerpo, pero lo que sí ha demostrado es su efectividad, proporcionando con la práctica la facilidad de profundizar en los efectos relajantes tanto a nivel mental como físico.

Dentro de las técnicas de la relajación algunas de las más conocidas son:

  • Relajación progresiva, o también llamada de Jacobson, en memoria de su creador.
  • Relajación Autógena o de Shultz, también por ser éste el creador del método.

Pero sin duda dentro de la práctica de yoga, la que mayores efectos beneficiosos han sido probados en laboratorio con relación a las anteriores, es la relajación a través de la respiración consciente, y en particular la respiración con retención. es decir “anuloma viloma”