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Ayer recibimos en el centro la visita de un antiguo alumno de Yoga, que además es profesor de Enseñanza Secundaria y Bachiller, y nos dío a todos una enorme alegría volver a verlo, porque por motivos de trabajo cambió su residencia de ciudad, y ahora ya no le es posible venir a practicar.

Este profesor como otros que conozco que o bien son practicantes de yoga, o profesores de yoga además de profesores en la enseñanza reglada, intentan transmitir a los alumnos los beneficios ya no sólo del yoga, sino de una respiración consciente.

El imparte sus clases a adolescentes y me comentaba el problema que esto supone, ya que cada día más los adolescentes son más  difíciles de manejar en el aula y fuera de ella.

Para muchos niños, el ajetreo de los exámenes, de las actividades extra escolares, la dispersión mental que producen los video juegos, tv, consolas etc., acaba produciéndoles una desconcentración y agobio que no deberían sufrir.

Entonces, le comenté que si quería que fuese a dar una charla estaría encantada de hacerlo porque creo que puede aportarles muchos beneficios.

También le conté el caso que yo conozco de una profesora de enseñanza primaria, que además es profesora de yoga, y que hace ya algunos años, a su curso lo primero que hace por las mañanas es cuando entran en clase, darles unos minutos para tomar consciencia de su respiración, y de su estado mental.

Esta práctica que es diaria le ha aportado a los niños una mejoría de comportamiento en clase, que no solo lo notó ella, sino también los otros profesores del colegio.

Recuerdo que cuando ella empezó a aplicar esta técnica, tuvo en cuenta a una precursora de la enseñanza del Yoga en la escuela que es Micheline Flak, que tiene una publicación titulada “NIÑOS QUE TRIUNFAN, EL YOGA EN LA ESCUELA” y dirige la fundación RYE.

Bueno pues esta señora, comenta con toda razón que si los niños están centrados aprenden mucho más y mejor.

“Sin necesidad de dedicar mucho tiempo ni usar un lugar que no sea la misma sala de clases,  de modo didáctico, aporta  diversas actividades y ejercicios que ayudan a eliminar las toxinas y los pensamientos negativos, a relajarse para que se concentren, a adoptar una postura corporal correcta, a aprender a respirar correctamente y a volver a encontrar sentido a la vida.”

Sería interesante que en España esta corriente que ya se aplica hace muchos años en Francia y en otros países de Europa y América penetrara en beneficio de nuestros niños y adolescentes.

Animo desde aquí a todos los profesores a que busquen información y vean los beneficios que ya se han demostrado en otros lugares.