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Los que seáis lectores habituales de este blog, habréis notado que llevo días sin escribir, y me gustaría contaros el porqué?

Hace ya casi un mes y medio que por mi estado de salud no puedo practicar el yoga físico, y esto lo noto en todos los aspectos de mi vida.

Pero sobre todo en el aspecto emocional, porque aunque alguna vez lo habréis leído la práctica del yoga produce un bienestar no solo a nivel físico, sino sobre todo a nivel emocional.

Pues bien, creo que ya expliqué en alguna ocasión que tenía problemas de piel, y que en la mayoría de las ocasiones me habían dicho que era problema de alergias a varios productos, que eran los que me producían una dermatitis, y que ésta tenía etapas más severas que otras.

Pues bien después de 24 años del primer diagnóstico de alergias dermatológicas, este verano mi piel empezó a dar la lata con mayor intensidad de lo habitual, así que como es lógico acudí a la consulta de un dermatólogo que no era el de siempre.

Después de varias pruebas y consultas, él me dijo que creía que el problema no era de alergia, pero que las pruebas que me había realizado para confirmar su diagnóstico tampoco daban un resultado claro.

Así que le pedí que me dijera cual era su posible diagnostico(porque aún no me lo había dado), la verdad estaba bastante mosqueada ya de tanta prueba y ningún diagnóstico.

Y fue entonces cuando me dijo lo que él creia:

“Creo que lo que tienes es una ¡DERMATITIS HERPETIFORME!

Esta era la primera vez en mi vida que escuchaba este nombre de dermatitis, así que le pregunté si tenía algo que ver con el herpes, y me dijo que no, sólo recibe el nombre por el aspecto de las lesiones que produce, que se asemejan bastante a las lesiones del herpes.

Así que le pregunté a que se debía, y me dijo que aún no podía confirmar el diagnóstico, así que era demasiado pronto para asegurarme que fuese esta enfermedad.

Comencé a buscar como una desesperada información de esta dermatitis, y encontré que en el 99% de los casos es debido a la ALERGIA AL GLUTEN, ES DECIR QUE DESPUÉS DE 24 AÑOS DE TRATAMIENTOS PARA ALERGIAS, SIN OBTENER RESULTADOS RESULTA QUE

“SOY CELÍACA, y esta intolerancia al gluten es lo que me produce esta dermatitis”

También me dijo que la única prueba que podíamos hacer era que me prescribiese la medicación para dicha enfermedad, y si mi piel respondía sería la confirmación definitiva para el diagnóstico.

Ante esta tesitura, le pregunté cual era el problema, que sin lugar a dudas estaba dispuesta a probar dicha medicación.

También le pedí que me explicara cuales eran los efectos secundarios de dicho medicamento y me dijo que el mayor efecto secundario de esta medicación que es la única que funciona para el tratamiento, es que produce una disminución de los glóbulos rojos en sangre.

Así que empecé a tomar la medicación y la primera semana fue toda una revelación, las lesiones de mi piel habían desaparecido, era casi maravilloso.

Y digo casi, porque al igual que habían aparecido los beneficios, también los efectos secundarios.

Es decir se produjo lo que era probable, y en la analítica se demostraba lo que yo estaba sientiendo.

Me dolía todo el cuerpo, todas las articulaciones, y tenía un cansancio que no se pasaba ni siquiera con el descanso físico.

Esto fue mejorando después de la primera semana, con lo que ya estaba otro vez encantada porque después de los 15 primeros días pude volver a practicar yoga.

Pero el espejismo se rompió, y aún hoy sigo sintiendo este cansancio espantoso, que me impide una práctica normal, porque los glóbulos rojos aún no se estabilizan y el cansancio no me abandona….

Y mi energía vital que me permitía una gran actividad física ahora ya no está y cada día estoy luchando por llegar a la noche sin desfallecer.