Etiquetas

, , , , , , , ,


Siguiendo con el tema que comentaba Dolly, en muchas ocasiones se piensa que el yoga es bueno para todos por igual, y que no existen contraindicaciones y esto es incorrecto.

Cuando yo estaba preparándome para ser profesora de yoga, de cada asana que teníamos que aprender a dirigir, además debíamos aprendender los beneficios de cada una de ellas, sus contraindicaciones y las variantes indicadas para cada problema de práctica que puediese tener el alumno.

Y cuando empecé a enseñar, muchas veces no recordaba los beneficios concretos de cada asana, pero lo que siempre he procurado no olvidar eran las contraindicaciones, porque sabiéndolas, ya tenía el problema resuelto.

Hay una máxima que todo profesor@ de yoga debe aplicar “NO LASTIMAR, NI DAÑAR AL ALUMNO”. Puedes no saber para que es bueno, pero sí debes saber para que no lo es.

Por ejemplo ayer estuve en una clase de mi queridísima Yoguini Narayani, ya os he hablado de ella en otras ocasiones, y como siempre sigo aprendiendo cada vez que tengo el privilegio de asistir a una clase suya.

Pues como digo, ella nos decía que en la práctica, debes tener en cuenta que tu musculatura estira durante los primeros 30 segundos de mantenimiento de la postura, a partir de ese momento no estira más, debes mantenerla hasta ese punto el que sea cómodo para ti y no ir más alla, porque lo que conseguirás es lastimarte.

Y como dice ella, si practicas hoy y te sientes cómoda en la asana, mañana tu cuerpo va a querer hacer más asanas, si no es así, mañana tu cuerpo va a recordar esa experiencia que no fue cómoda y no querrás practicar más.

Pues la primera contraindicación de cualquier asana es el sobre esfuerzo, el querer llegar más alla, sin tener en cuenta que tu fisiología es la que es e ir en su contra es contraproducente.

Y esta máxima debe mantenerla cualquier practicante de yoga, aunque no tenga ningún problema físico.